07 enero 2014

El Lancia Delta S4 los viejos rockeros nunca mueren

Cuando en 1986 Henri Toivonen y Sergio Cresto se mataron con su Lancia Delta S4 en Córcega y los Grupo B fueron prohibidos, muchos pensaron que aquellas máquinas – "que cuando aceleraban, la vista se volvía borrosa", en palabras de Carlos Sáinz– estaban llamadas a ser carne de desguace.

Pero no fue nunca así, gracias al nacimiento de pruebas de coches históricos como el Rally Legend, que celebró su undécima edición días atrás en San Marino. Además, en el mismo fin de semana, el Tour de Córcega reunía 254 vehículos, mientras que el Costa Brava sumaba otros 96 a los 151 presentes en el Legend, donde además de Sáinz, estaban Sandro Munari, Miki Biasion, Markku Alen y Didier Auriol.

Siempre se ha dicho que estas carreras son museos rodantes para contemplar de un plumazo modelos que han salpicado 40 años del Mundial de Rallyes. Aunque no es oro todo lo que reluce. Los antiguos pilotos de leyenda no son sus actuales propietarios y, muy a menudo, ni los propios vehículos se mantienen fieles a las viejas especificaciones.

Se trata, pues, de distinguir entre un vehículo merecedor de estar en un museo y réplicas surgidas partiendo de una unidad de serie. Casi como usar un Rolex o un Trolex….

El Audi Quattro Sport S1 E2, el Grupo B más potente y monstruoso, es un claro ejemplo. Uno oficial y con pedigrí puede partir de 500.000 euros, por lo que no resulta extraño que de los 224 Audi Sport Quattro (ver noticia a la derecha) construidos, y que desarrollaban 306 caballos, varios acabaran como réplicas. Hay contabilizadas no menos de 35, algunas construidas prácticamente de la nada…

Tampoco el mítico Lancia Stratos se salva de las copias. La empresa británica Hawk Cars puede construir bajo encargo por 40.000 euros un Alitalia (aunque sin el motor de Alfa Romeo 164 que lo propulsa) cuando un Grupo 4 auténtico y sin apenas historia deportiva tiene un listón de 300.000 euros….

Pero el vehículo que mayor representación suele tener es el Lancia Delta. Tras lograr el Campeonato de Marcas entre 1987 y 1992, los modelos de serie como el Delta HF 4WD, el Integrale 8v, Integrale 16v o Delta HF se ganaron fama de vehículos de prestaciones extraordinarias, escasa fiabilidad y apetito voraz ...pero hoy es difícil encontrar una unidad de serie de segunda mano que baje de los 25.000 euros.

Además, como dice el empresario y ex-piloto Teo Martín, "poner en peligro un vehículo con historia en competición es casi un sacrilegio. Es preferible hacer una serie de réplicas, siguiendo incluso los viejos métodos de fabricación, para emular con ellos a los pilotos más famosos".

Lo reafirma Carlos Sáinz, que solo tiene el Toyota Celica GT-Four 4WD con el que ganó el Rallye de Portugal de 1991. El español asegura que "una cosa es sacarlos para que los vea la gente, o en una prueba de regularidad, y otra competir abiertamente. Dentro de los Históricos hay una categoría FIA en la que a los Grupo B no se les permite correr las pruebas cronometradas. Yo opino que siempre que haya un crono tiene que estar controlado de alguna manera. Sobre la posibilidad de que corran una prueba del Mundial, todo aquello que haga la misma más importante es bueno si ayuda a que haya más ambiente y se generen nuevas expectativas".

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