23 septiembre 2017

Chrysler pierde cada día más cuota en el mercado

Los problemas de Ford y Chrysler, así como el que los fabricantes estadounidenses hayan perdido cuota de mercado un año más, ha dado lugar a la aparición de una polémica en la prensa local sobre la calidad de los coches de estas marcas, en comparación con los europeos y japoneses. Una polémica que ha llegado hasta las críticas a la agencia federal que vela por la seguridad en las carreteras, ya que se considera que es demasiado complaciente con la industria.

El que las marcas europeas y japonesas ronden el 40% de cuota, supone que venden siete de los 17,1 millones del total. Una cifra que espanta al estadounidense, aunque de los siete millones, cuatro se produzcan en fábricas que esas marcas tienen en EEUU con operarios del país.


Pero lo cierto es que, a pesar del nacionalismo imperante, cuando se trata de gastar el dinero la gente busca calidad y las encuestas de fiabilidad siguen dando, en general, ventaja a los constructores europeos y, sobre todo, a los japoneses. Así, el análisis de los problemas padecidos en el primer año desde la compra señala que los japoneses ofrecen el mejor producto. En Toyota sólo 120 coches de cada 1.000 debieron ser atendidos; en Honda, 130; y en Nissan, 145.

De los fabricantes locales, sólo General Motors mantiene el tirón, con 147 coches. DaimlerChrysler sube a 160 y Ford se dispara hasta 180. Los europeos ocupan lugares intermedios, con BMW entre los dos primeros japoneses y compensando que Volkswagen (VW), con 173 automóviles por cada 1.000, no figura muy brillantemente.

Mejorar esta posición será uno de los objetivos de Bern Pischetsrieder, que será presidente del grupo en abril. Un mandato que al principio puede verse perturbado por un cambio en los estatutos de la empresa.Bruselas no parece dispuesta a que se mantenga en la práctica como una compañía estatal, por el uso que de la acción de oro hace el estado de Baja Sajonia, que domina el consejo de administración con sólo un 19% de capital. Ante el posible cambio, tanto el Gobierno de ese Estado como el sindicato IG Metall estarían dispuestos a comprar acciones para mantener una posición dominante. Consultados representantes de la marca, dijeron desconocer esta toma de posición.

Para VW, 2002 es el último año de control de Bentley y Rolls Royce, las dos marcas de lujo británicas que hasta ahora conviven juntas. Rolls Royce pasará a final de año a BMW, que construye una fábrica en el Reino Unido y tiene a punto una nueva berlina de gran tamaño. Mientras, VW que seguirá fabricando los Bentley en Crewe , eliminará los motores de origen BMW de la gama y lanzará un coupé mediano que costará entre 120.000 y 180.000 euros.

BMW ha seleccionado una red de importadores nacionales para Rolls Royce que, en España, supone el mantener el actual. VW, en cambio, quiere para Bentley concesionarios dependientes de la central.El actual importador controlará Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca. Carlos de Salamanca seguirá en Málaga y Marbella.

De la marca que VW no dice nada es de Bugatti. Se conoce el coche, sus características y dónde se fabricará. Sin embargo, no existe aún una estructura comercial. Al parecer, Pischetsrieder no está muy satisfecho de tener que relanzarla cuando Lamborghini se prepara a dar réplica a Ferrari y Aston Martin. Esta última, controlada por Ford a través del Premier Automotive Group (PAG), su división de coches de lujo, y en la que se puede considerar concluida la reorganización de las marcas británicas. Robert Dover, hasta hace poco presidente de Land Rover, controla ahora también Jaguar y Aston Martin. Mathew Taylor asume la dirección comercial conjunta de Land Rover y Jaguar, cuyas redes deben converger en una.

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