20 septiembre 2017

Aston Martin W12 de James Bond

La película número 20 de la serie del agente del servicio secreto británico James Bond, con licencia para matar, ya tiene título, Beyond the ice, y fecha de estreno: el 22 de noviembre de este año. El pistoletazo de salida se dio ayer en los estudios Pinewood de Londres.

El director de cine neozelandés Lee Tamahori gritará por primera vez «¡acción!» el próximo lunes en los estudios Pinewood, situados en la Pinewood Road de Buchimshire. El irlandés Pierce Brosnan se calzará los zapatos italianos y conducirá el Aston Martin W12 del superagente británico por cuarta vez a sus 48 años, cinco hijos, recién casado y proclamado en noviembre pasado por la revista People como el hombre vivo más sexy del mundo.


«Me encuentro plenamente en forma, todavía no requiero de cirugía plástica, no necesito teñirme el pelo, el guión es fabuloso y creo que puedo interpretar a James Bond por cuarta vez con gran propiedad». Con su característica voz susurrante, Brosnan recibió ayer a la prensa de todo el mundo para presentar la producción, que cuenta con un presupuesto de 228 millones de dólares (256 millones de euros) y cuyo rodaje se realizará en lugares como Corea del Sur o Cádiz.

«Queremos hacer una gran producción, como siempre», dijo Brosnan, estrella absoluta de la función, tan sólo eclipsado por la deslumbrante belleza de la actriz del momento, Halle Berry, que interpretará a una de las maléficas villanas características de la serie, Jerrinx. Recién llegada de Nueva York, donde le fue concedido el Premio del Círculo de Críticos por su trabajo como Leticia Musgrove en Monsters ball, la actriz dijo: «Quiero ser una de las más magníficas villanas de la serie que jamás han existido».

En el apartado de los villanos, y junto a Berry, estará el actor asiático americano de 30 años Rick Yune, que intervino recientemente en The snow falls in cedars y vestirá el uniforme del general norcoreano Zao, nombre del agente secreto que interpretará. Una joven actriz de apenas 20 años, la inglesa Rosamund Teike, se une al reparto en la facción del bando de Bond.
A sus 21 años, le ha caído en gracia el personaje de Gal Brand, una agente secreta de Scotland Yard, que procede de otra novela anterior de Ian Fleming, Moonraker. También aquí, como siempre, Samantha Bond será la eterna enamorada platónica señorita Moneypenny.
La presentación de ayer sirvió para desmentir los típicos rumores y especulaciones que tanto dañan a las películas hoy en día: Halle Berry no se desnudará ni formarán parte del elenco Salma Hayek ni Saffron Burrows, tal y como habían asegurado algunas habladurías en Internet.
El actor Michael Madsen formará parte del reparto, pero todavía se duda acerca de la participación del surafricano Arnold Vosloo, que se hizo famoso por haber sido el vengativo sacerdote egipcio en taparrabos de las dos entregas de La momia.

Desde que se inició la serie Bond (en 1962, con la legendaria 007 contra el doctor No, que dirigió Terence Young), han transcurrido siempre dos años entre cada una de las películas.
Sin embargo, entre los estrenos de El mundo nunca es suficiente y Beyond the ice, habrán transcurrido tres. Las razones de este retraso (que nos ha permitido ver el lado oscuro de Bond con un sombrísimo Pierce Brosnan como el corrupto agente del MI6 Andy Osnard en la singular El sastre de Panamá, de John Boorman) son, según palabras de él mismo: «He intentado ponerme al máximo de forma para este papel, lo otro ha sido un gran guiño».
Los productores de la nueva entrega, Barbara Broccoli y Michael G. Wilson, desvelaron ayer aspectos de la trama, localizaciones y la elección del director que hace una década sorprendió con títulos como Guerreros de antaño, The edge y La hora de la araña.La productora EON guarda el secreto absoluto acerca del desenlace de Beyond the ice, pero parte del asunto gira alrededor de un artefacto capaz de generar mutaciones faciales.
Si hace 40 años, el actor escocés sir Sean Connery definió la imagen de lo que representa Bond, lo cierto es que Pierce Brosnan ha sido aclamado como su más efectivo sucesor. Bronsnan ha logrado superar a George Lazenby, Roger Moore y Timothy Dalton.
¿Será también el Bond número 21? El irlandés sonrió ayer con ambigüedad: «Podría ser yo o cualquier otro. La cuestión es que me siento en forma. Los candidatos son muchos y las posibilidades, enormes».

Cuarenta años de James Bond
Educado en Eton y Fettes y con una licenciatura en lenguas orientales por la Universidad de Cambridge, James Bond fue ascendido a capitán de fragata de la Armada Británica antes de unirse al MI6. Se convirtió así en uno de los escasos agentes al servicio de Su Majestad con licencia para matar. Su función durante las últimas cuatro décadas ha sido perseguir a quienes ambicionan dominar y destruir la civilización, tal y como la conocemos.

Nada ni nadie le detiene en su implacable batalla contra el Mal. Ya en su primera película, el Bond de Connery tuvo que enfrentarse contra el maléfico doctor Julius No, un experto en armas radiactivas que planeaba destruir el programa espacial norteamericano. De paso, conoció a la singular sirena Honey Rydeer, que portaba el bikini y el rostro de Ursula Andress.

Aquella película fue producida por Albert J. Broccoli, apodado Cubby. Pierce Brosnan inauguró ayer una placa conmemorativa en su honor. Broccoli falleció hace cinco años y su hija Barbara continúa la tradición instaurada por él: «La clave estuvo, según su opinión, en la altísima calidad de los valores de producción de cada película. Sólo quiero seguir su tradición y homenajear así su memoria».

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