25 junio 2015

Mitsubishi y FCA compartirán camionetas pick up

Sergio Marchionne sigue fiel a su política de buscar alianzas con otros fabricantes e incluso, si fuera posible, pactar una fusión.

Mientras intenta conseguir presionar a Mary Barra, la presidenta ejecutiva de General Motors (GM).

Para que una sus fuerzas con FCA (Fiat Chrysler Automóviles), está a punto de cerrar un acuerdo con Mitsubishi sobre camionetas pick up.

La colaboración entre Chrysler y Mitsubishi tiene una larga historia, pero en este caso sería Fiat la que se vería beneficiada por el acuerdo. 

Este reside en un pacto por el cual la marca japonesa suministraría su modelo L200, presentado hace apenas una semana, a la italiana.

Estos vehículos, en los que se realizarían algunas modificaciones estéticas para diferenciarlos, se venderían con marca Fiat en Europa y América Latina. 

De esta forma, y con un mínimo esfuerzo industrial y financiero, el constructor italiano lograría ampliar su oferta en los pick up, de gran demanda en América Latina, aunque mucho menor en Europa.

Hasta ahora, Fiat sólo produce un vehículo de este tipo, el Strada, de dos ruedas motrices. Lo hace en Brasil, a un ritmo de unas 40.000 unidades al año que, casi en su totalidad, se quedan en América Latina. En Europa, sus ventas durante el año pasado fueron de 1.400 unidades.

Con un vehículo de mayor tamaño y capacidad, que puede tener tracción a las cuatro ruedas, estiman poder ampliar sus ventas y que la marca empiece a entrar en la lista de la compra de quienes buscan una pick up.

Mitsubishi produce la L200 en la planta de Laem Chabang, en Tailandia. Con el modelo anterior, el ritmo de fabricación había sido de 130.000 unidades, pero el actual se ha desarrollado con el objetivo de llegar a las 200.000 unidades anuales que permitirían mayores economías de escala y márgenes. 

Aunque no se ha comunicado oficialmente, Fiat se comprometería a asumir entre 40.000 y 50.000 unidades al año, lo que la ayudarían de forma decisiva a lograr esos objetivos.

Respecto a GM, Marchionne no se ha dado por vencido tras recibir el no de Mary Barra. Ahora está intentando conseguir la alianza de los fondos de capital riesgo que tienen participaciones en el gigante estadounidense para que sus representantes presionen desde el Consejo de Administración. 

Parte de ellos tomaron parte en una pequeña revuelta que hace unos meses organizó Harry Wilson, un antiguo ejecutivo de la compañía que pidió presencia en el Consejo. 

Barra logró capear el temporal pero, a pesar de todo, decidió comprar acciones propias por valor de 8.000 millones de dólares para asegurarse que el valor del titulo se mantenía alto.


Mientras tanto, FCA ha logrado una línea de crédito de 4.800 millones de euros, avalados por 12 entidades bancarias con vencimiento de 37 meses para la primera mitad y de 60 meses para la segunda. 

Esto debe permitir financiar los planes de expansión del grupo y de relanzamiento de Alfa Romeo, al que se dará el banderazo de salida el próximo día 25 en Milán. Allí se presentará, en el renovado Museo Alfa Romeo, el nuevo modelo Gulia. En cuanto a Ferrari, se prepara su salida a Bolsa en octubre.

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