Invirtiendo en coches clásicos

Los coches clásicos se están convirtiendo en un refugio para inversores. El comportamiento de sus precios en la última década así lo demuestra. 

La consultora británica Knight Frank publicaba hace unos meses un estudio en el que aparecen como el valor más rentable de todos cuantos conforman su índice de inversiones de lujo. Se analizan inversiones en muebles antiguos, relojes, joyas, vino, piezas de arte, sellos, residencias de lujo o coches clásicos, tomando como referencia la rentabilidad del índice la Bolsa de Londres FTSE 100 y del oro.

El estudio analiza la rentabilidad al año, a los cinco años y a los 10. En cualquiera de esos plazos de tiempo son de lejos la mejor opción. 

En 12 meses están conociendo revalorizaciones del 28%, muy por encima del de otros bienes de lujo, del índice FTSE 100, que en el último año es negativa, y del precio del oro, que también ha caído respecto a agosto del año pasado.

Pero donde las diferencias se hacen apabullantes es mirando el valor a cinco y 10 años. Considerando la última década, prácticamente duplica las plusvalías del oro, los sellos y las monedas; triplica las de las joyas; y multiplica por ocho las de inversiones en FTSE 100.

Esta realidad ha convertido en una convención de multimillonarios al Concurso de Elegancia de Pebble Beach, el distinguido club de golf junto al mar en Carmel (California). 

Lo que comenzó en una concentración de aficionados a los coches clásicos, sin más pretensiones que las de demostrar el buen estado en que cada propietario los mantenía, se ha convertido en un escenario de subastas que el año pasado totalizaron transacciones por valor de 312 millones de dólares mientras que este año, según las previsiones deberían elevarse a los 450 millones de dólares.

Se ve fácil el poder llegar a esa cifra porque el año pasado no fue especialmente bueno pues sólo el 57% de los coches que salieron a subasta se vendieron frente al 66% que se había logrado el año anterior. Además, se espera que se bata el récord de valoración de un coche en estas subastas si se pagan los 75 millones de dólares que señalan las estimaciones. 

Ese precio lo conseguiría un Ferrari 250 GTO Berlinetta de 1962, propiedad de un coleccionista italiano, Fabrizio Violati, que lo ha poseído los últimos 49 años. Por cierto que saldrán también a subasta otros ocho Ferrari más que poseía Violati, que murió en 2010. 

El coche tiene una corta historia deportiva. Su mejor resultado fue el segundo puesto en el Tour de Francia Auto de 1962, con los franceses Jo Schlesser y Henri Oreiller al volante.

Su valoración es el resultado del análisis del comportamiento de coches de este tipo en otras subastas. Por ejemplo, otro 250 GTO de 1963 se vendió por 52 millones de dólares en octubre del año pasado.

Hasta ahora, las transacciones más altas en Pebble Beach las había conseguido un Ferrari 275 GTB4 Spyder NART el año pasado, que logró un precio de 27,5 millones de dólares, y un Mercedes 540 K Van Krieger Special de 1936 que se adjudicó, en 2012, por 11,77 millones de dólares.

Una vez más, los Ferrari son los coches con mayor atractivo para los potenciales compradores. Además del ya mencionado 250 GTO Berlinetta, saldrá a subasta un 275 GTB4 Coupé de 1967, que perteneció al desaparecido actor Steve McQueen.

El precio medio en las ventas se elevó a 415.895 dólares el año pasado, un fuerte incremento en relación a los 327.370 de 2012. Por el momento, los organizadores de estas subastas se muestran tranquilos respecto al futuro. 

Admiten que los precios "podrían estabilizarse por un tiempo, como si este particular mercado se detuviera para tomar aire y analizar que es lo que está pasando". Pero insisten en que estas joyas fabricadas por Ferrari, Mercedes,.., seguirán siendo un valor seguro. 

Gracias a esa leyenda, Luca de Montezemolo, presidente de Ferrari, ya ha anunciado un resultado récord de beneficios para el presente año pese a que ha reducido su producción para no crear un exceso de demanda.

Ayer tuvo lugar el Pebble Beach Tour d’Elegance, un acontecimiento para los conductores de cerca de 160 coches de época, a lo largo de 100 kilómetros de la escénica carretera que va de Pebble Beach a Big Sur. 

El domingo, 220 automóviles y motocicletas, entre ellos un Rolls-Royce Phantom IV y un Maserati Centenario, tomarán parte en el Concurso de Elegancia, que tiene el campo de golf como escenario, y allí serán juzgados por el rigor en su conservación, la perfección técnica y el estilo. Y esa noche concluirá la subasta.

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