11 agosto 2014

El esqueleto doe los Volkswagen lo hacen destacar

¿Qué ha cambiado entre la primera generación del Ibiza de 1984 y la que hoy circula por nuestras carreteras? Las diferencias entre uno y otro resultan innumerables pero, sobre todo, los coches son ahora más eficientes y seguros y están mejor equipados. Su diseño es también más sofisticado. En definitiva, el componente tecnológico y estético es mayor. ¿Y en el futuro? Si en los últimos años hemos asistido a una evolución, hoy afrontamos una revolución. La movilidad de las personas se está transformando. La digitalización ha redefinido nuestra forma de vivir y de trabajar, y ha acelerado los procesos. Hoy pensamos, diseñamos y fabricamos más rápido. Y aunque parezca mentira, a un menor coste. El acceso al automóvil nunca fue tan económico.

A corto y medio plazo, la industria del automóvil deberá adaptarse y reaccionar de manera aún más ágil y flexible a las necesidades de los clientes. En el caso del Grupo Volkswagen, las plataformas modulares (chasis o esqueleto del coche) son la clave para este futuro y permitirán ofrecer una mayor variedad de modelos con diseños diferentes. Y, precisamente gracias al diseño, esto permitirá afirmar los valores de cada marca y acentuar las diferencias entre ellas. Es más que probable que los clientes jóvenes de hoy nos exijan nuevos tipos de carrocerías y nuevos diseños que ahora sólo están en nuestra imaginación de diseñadores. Dar respuesta a esas demandas antes que el cliente nos lo pida es nuestro trabajo como creativos.

Entre las grandes tendencias, la personalización marcará la diferencia. Sin duda. El cliente quiere sentirse exclusivo, especial y único en un mundo cada vez más globalizado. En definitiva, diferente. Curiosa paradoja. La posibilidad del individuo de afirmar sus valores, su personalidad y su sensibilidad estilística a través del vehículo seguirá acentuándose. En Seat ya ofrecemos una amplia variedad de accesorios y colores que permite modificar el carácter del vehículo haciéndolo más deportivo, más práctico, más femenino... El límite en los próximos años será el deseo y el gusto de cada persona.

Nos encontramos ante un escenario flexible y moldeable por un cliente que tiene en el consumo y en el uso de los productos una posibilidad más amplia de satisfacer sus necesidades o de expresar sus criterios estéticos. Para nosotros, los diseñadores, el futuro supone una motivación para buscar y resolver situaciones funcionales y estéticas y, al mismo tiempo, un desafío. El futuro nunca ha estado tan cerca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario