18 abril 2014

Código promocional Iberostar

Aparte de las master class, se puede cenar el menú degustación preparado por el equipo de cada cocinera. Si, además de disfrutar de los servicios del hotel más lujoso de Santa Cruz (spa, piscina exterior, amplios jardines, bares, terrazas, restaurantes y casino), se quiere conocer lo mejor de los productos canarios, es imprescindible la visita al Mercado de La Recova o a alguna de las cavas del norte de la isla, como Bodegas Monje.

No hacen falta muchas excusas para visitar la isla: paisajes, ciudades con historia y típica arquitectura colonial (como La Laguna o La Orotava), naturaleza, playas... Aun así, el Iberostar Grandhotel Mencey propone seducir también a los amantes de la buena gastronomía con las jornadas Mujeres con estrella, que trae hasta su Aula de Cocina a algunas de las mejores cocineras del país, como Beatriz Sotelo (restaurante A Estación), Macarena de Castro (Jardín), Yolanda León (Cocinandos) y, en diciembre, Fina Puigdevall (Les Cols de Olot).

También propone que sus clientes de internet aprovechen algún código promocional Iberostar, que proporcionarán un sustancioso descuento en su viaje.

El otoño es el momento de la cosecha. Los campos de Jaén se mueven al ritmo de las vibradoras que arrancan de los olivos su fruto que, en muy pocas horas, se convierte en el que, probablemente, sea el mejor aceite de oliva virgen extra del mundo. Para vivir una inmersión en la fiesta que supone este momento de la vida rural, nada como alojarse en un almazara e integrarse en la vida y trabajo de la familia propietaria: el cortijo Spiritu Santo. Esta casa se encuentra en medio de un mar de olivares de la variedad picual, a muy pocos kilómetros de Úbeda y Baeza, ciudades renacentistas Patrimonio de la Humanidad.

Un plato con finas láminas de jamón de cerdo ibérico cortado al momento. Si, además, es un Cinco Jotas de Sánchez Romero Carvajal, la degustación roza lo sublime.

La clave de la delicadeza de su carne y su sabor está en estos meses (entre noviembre y febrero), durante la montanera, cuando los cerdos engordan en las dehesas del sur de la Península comiendo casi en exclusiva las bellotas caídas de encinas y alcornoques. Luego, los jamones Cinco Jotas son cuidadosamente seleccionados, mimados y curados en Jabugo, en las bodegas abiertas a la climatología de la zona, durante unos tres años.

¿El resultado? Piezas donde la grasa se infiltra más, con un aroma muy persistente y un sabor inconfundible. Lo ideal es degustarlo en cortes finísimos, poner la lámina sobre la lengua y dejarla que se vaya deshaciendo por sí sola, sin masticarla, como si fuera un caramelo. Esas cualidades organolépticas se pueden aplicar también al resto de productos de la casa, como la caña de lomo natural y la de presa ibérica, nuevos productos de Cinco Jotas.

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