05 agosto 2013

Las chicas Bond toman más protagonismo

Mujeres fuertes, no convencionales, inteligentes y resolutivas plagan el cine del director británico Michael Apted (Aylesbury, 1941) en películas como La hija del minero, Gorilas en la niebla y Nell, basadas en personajes reales -la cantante country Loretta Lynn, la bióloga Diane Fossey y una niña salvaje- interpretadas por actrices tan formidables como Sissy Spacek, Sigourney Weaver y Jodie Foster.

Este toque Apted ha llegado hasta la franquicia más duradera y exitosa del cine, la Serie Bond, en El mundo nunca es suficiente, película número 19 basada en el agente secreto 007 creado por Sir Ian Fleming y tercera entrega protagonizada por Pierce Brosnan y que hará historia por el muy diferente tratamiento de los personajes femeninos.



Ayer, en Madrid, acompañado por la actriz Denise Richards, Apted explicó las razones de su contratación: «Les interesó mi visión de las mujeres a través de mis películas. Elektra King, la protagonista, se parece a Diane Fossey y a Nell, es un personaje esencial, con corazón y personalidad, inserta en una relación real, con drama e intensidad. Supongo que les interesé para dotar a la película de más drama que acción y dar a las mujeres perfil y presencia lejos de los tradicionales roles de objetos sexuales».

Los secretos mejor guardados de la película son Elektra King y el trabajo de la actriz Sophie Marceau. También, el del irlandés Pierce Brosnan, en la mejor interpretación de su carrera, definitivamente cómodo en los zapatos italianos del superagente británico.

Apted se refiere a la labor de Brosnan, más allá de la interpretación: «Todos los retos y la modernización de los elementos clásicos de Bond vinieron de Pierce. El quería más material dramático en el que trabajar y enriquecer el personaje. Su interés operó como un efecto dominó sobre el resto de los personajes».

La excelencia de un filme de Bond depende de la calidad del villano y la película tiene a Renard, interpretado por el escocés Robert Carlyle. Apted explica lo que buscó: «Un gran villano Bond al estilo clásico, no sólo un lunático con una bala en la cabeza. Carlyle es un gran actor que trajo consigo la amenaza, pero también una emoción que superó la peligrosa unidimensionalidad del personaje».

Rodada en Bilbao, Navarra y Cuenca, El mundo nunca es suficiente es la película más española de James Bond. Con un rodaje improvisado por la inestabilidad política turca, Michael Apted muestra toda su consideración por España: «Es el mejor país europeo en el que rodar. La infraestructura es soberbia y los técnicos, preparados y eficientes. La verdad es que la experiencia de este rodaje no pudo ser mejor».

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