12 agosto 2013

El padre de Mel Gibson se divorcia a los 95 años

A Mel Gibson (56) no le han caído precisamente piropos en los últimos meses pero él los ha aguantado estoicamente. No es un hombre fácil. Y su padre, el recto ex seminarista que le crió en sus profundos valores cristianos, tampoco. Ahora, los pecados del hijo pródigo parecen haber contagiado a su progenitor, Hutton Gibson, de 93 años. 

Este veterano de la II Guerra Mundial, que abandonó el seminario de Chicago para no acabar de misionario en Filipinas, ha sorprendido pidiendo el divorcio a su septuagenaria esposa, Teddy Joye, tras 10 años de feliz convivencia. El portal norteamericano TMZ ha publicado los papeles de la petición de divorcio. En ellos, el padre del actor pide que su mujer se haga cargo de las costas del juicio y le solicita una pensión alimenticia. 

La pareja se casó en 2002, después de que él guardase un largo luto por la muerte de su primera mujer, Anne Reilly, en 1990. Con ella había tenido 11 hijos (entre ellos Mel) que le han convertido en abuelo de 50 nietos y bisabuelo de 15 niños. 

Esta larguísima prole no ha servido para darle un final apacible al venerable anciano que, según se especula, ha pedido el divorcio espoleado por el propio Mel. De hecho, en la demanda de divorcio además de las habituales diferencias irreconciliables entre los cónyuges, se alegan abusos por parte de su futura ex mujer. El origen de esta sorprendente demanda está en la medicación que Gibson, gravemente enfermo, debe tomar a diario. Teddy Joye asegura que las pastillas están alargando la vida de su marido artificialmente y que él está de acuerdo y preferiría no tomarlas. Sin embargo, la mera sombra de la eutanasia es tabú para el director de filmes tan piadosos como La pasión de Cristo.

El abogado de la familia del actor, Fahi Hallin, ha alimentado esta teoría negándose a dar explicaciones del inesperado divorcio del ex seminarista en el portal Radar. «Espero que este divorcio no sea problemático. En este momento no tengo libertad para explicar por qué mi cliente ha decidido pedir el divorcio y una pensión mensual». 

De esta manera, el padre seguiría los pasos de su hijo, quien se divorcio el año pasado de su mujer, Robyn Moore, tras 31 años de convivencia y siete retoños. Su affaire con la escultural rusa Oksana Grigorieva, con quien tuvo una hija, puso el punto y final a su matrimonio por el que pagó una cifra récord (unos 400 millones de dólares). Quizás por eso ahora espera que sea su ex madrastra quien mantenga a su padre.

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