05 mayo 2013

Los coches de bajas emisiones entran al Plan Pive y salen los usados

La publicación ayer en el BOE de las bases que regularán la ampliación del Pive (o Pive 2) ha traído más sorpresas de las esperadas. La más importante, sin duda, que incluye entre los vehículos que se pueden beneficiar aquellos con unas emisiones de CO2 igual o inferior a los 120 gramos por kilómetro y tengan una etiqueta ecológica A,B,C o D.

El criterio de las bajas emisiones ( y bajo consumo, por tanto) es el que, desde 2008, permite que esos coches queden exentos de pagar el impuesto de matriculación; y resulta mucho más realista con el concepto de vehículo eficiente que las llamadas etiquetas ecológicas.

Estas, por sí solas, resultan injustas pues no valoran la eficiencia absoluta de un vehículo, sino comparándola con las de aquellos que tienen la misma huella (o superficie) e idéntico combustible.

La admisión de los nuevos modelos busca maximizar la eficacia del programa, asegura el Gobierno, obligado por los datos: en 2012, el 53% de los automóviles vendidos (370.186, un 6,6% más que en 2011) emitían menos de 120 gramos.

No obstante, su entrada ha forzado la salida de los seminuevos de hasta un año. La medida ha sido cuestionada por la asociación de vendedores Ganvam, que recuerda que este tipo de coches representó casi el 13% de las operaciones del primer Pive. Es decir, el doble que en programas como el 2000E, con un mayor presupuesto pero en una situación económica bastante más favorable al vehículo nuevo.

El Pive 2 también extiende su radio de acción, como ayer adelantó, a las familias numerosas siempre que adquieran un automóvil con más de cinco plazas.

En este caso, la subvención se incrementa hasta 3.000 euros, que como con la ayuda estándar (2.000 euros) serán aportados al 50% entre el Ejecutivo y las marcas. Estos compradores podrán adquirir coches más caros que el resto, de hasta 30.000 euros sin incluir el IVA.

Y es que, en contra de lo que dijo el presidente del Gobierno el viernes pasado, sí habrá límite en el precio del automóvil a comprar: 25.000 euros sin IVA. La rectificación tiene lógica porque la combinación de etiquetas más precio libre abría la puerta de las ayudas incluso a los automóviles de gran lujo. Como antes, no hay topes para los eléctricos puros, de autonomía extendida e híbridos enchufables.

Aunque su publicación ayer en el BOE supone que entra hoy en vigor, las reservas empezarán a efectuarse el próximo lunes. Estará vigente 12 meses o hasta que se agoten los fondos (seis meses si se repite la experiencia previa). No obstante, Industria asegura que los 150 millones de euros asignados inicialmente «podrán incrementarse si existen disponibilidades presupuestarias».

En todo caso, el Ejecutivo sabe que la medida tiene grandes réditos. Cada año, los nuevos vehículos adquiridos ahorrarán 78 millones de litros de combustible, recortando en 36 millones de euros las importaciones de petróleo y evitando la emisión de 262.000 toneladas de CO2.

A esto habría que sumar las cifras que la propia industria: 600 millones de euros en recaudación fiscal, el mantenimiento o creación de unos 10.000 empleos y 2.000 millones más en valor añadido a la economía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario