04 noviembre 2011

El Madrigal ovaciona a Silva y la toma con el Kun.

Se trataba del primer partido de David Silva en España con la camiseta del Manchester City. El canario llegaba con ganas de dar otro de sus recitales y lo consiguió. A su ritmo, como siempre, fue minando poco a poco al rival hasta hacerlo desaparecer del terreno de juego. El partido se jugó dónde y cuándo quiso el canario y los citizens lo agradecieron.

Tal fue su superioridad que cuando Mancini decidió mandarlo al banquillo mediada la segunda mitad el estadio de El Madrigal demostró su cara más amable y deportiva. El aplauso al campeón del mundo con España fue atronador. Una ovación que obligó al jugador a devolver el saludo a la grada.

Pero si con David Silva los aficionados del Villarreal mostraron una actitud de caballeros, no se puede decir lo mismo del trato mostrado al Kun Agüero. El incidente en el túnel de vestuarios en el partido de ida en el que el club amarillo acusó al argentino, de haberse burlado de ellos de forma poco deportiva, encendió la mecha.

Desde que el argentino pisó el estadio la bronca fue constante. Cánticos de dudoso gusto y, sobre todo, pitos e insultos para el argentino que estaba en el banquillo. Cuando saltó al campo, en el minuto 73 de encuentro, la pitada fue sonada. Luego, en cada intervención se llevó lo suyo.

Pero Agüero no fue el único que calentó a la grada amarilla. Otro de los momentos álgidos del encuentro fue el desplante de Balotelli ante los aficionados amarillos cuando marcó el penalti que suponía el 0-2 al filo del descanso. El delantero italiano hizo un gesto despectivo a los presentes en el campo, pero sus propios compañeros le hicieron rectificar por su actitud. Kompany, capitán de los ingleses, le pidió que tuviera respeto e, incluso, el árbitro, antes de empezar la segunda mitad, le llamó la atención por su falta de respeto al rival.

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